Hace un año escribí lo que viene a continuación. Así me sentía en aquella época.
Amputación temporaria
Actuar como zurdo si se es diestro, vivir como un ciego sin poseer daños en la vista. Pero ser diestro y vivir sin el brazo izquierdo, ¿ocasiona algún problema? Juan José Millás narra en Dos mujeres en Praga (2002) la historia de una joven que vive como si fuera zurda. Quiere pensar como tal. Mantiene inmóvil el “brazo malo” para desempeñarse con el izquierdo y así desarrollar el otro hemisferio de su cerebro. Lo complicado es saber si ese “brazo malo” en realidad es “el bueno”.
Desde hace dos meses no puedo escribir bien, sostener las cosas por mucho tiempo, correr, ir al gimnasio, llevar el reloj ni los anillos en la mano izquierda, peinarme en dos minutos, hacer fuerza, cocinar, depilarme las cejas con facilidad, lavarme el pelo en las mañanas con el tiempo contado, vestirme en un abrir y cerrar de ojos… La lista es más larga, pero me agotaría escribir esas palabras, ya que las tipeo casi por completo con la mano derecha. Tendinitis, así definen a esta serie de obstáculos. Con una palabra de diez letras se frustran las actividades diarias. Desde que soy totalmente diestra he imaginado a los individuos que no poseen una segunda opción, un segundo brazo. ¿Cómo hacen? Afirman que es cuestión de acostumbrarse. Podría decir que se trata de una mentira, no logro conseguirlo. Desde pequeños, aunque sea inconscientemente, poseemos la capacidad de elegir si nos manejaremos en la vida con el lado derecho de nuestro cuerpo o con el izquierdo. También están los que no cuentan con esa posibilidad y deben conformarse con lo que les tocó, con lo que la vida decidió entregarles.
Aunque debo agregar que el brazo zurdo no es lo único inflamado en mi cuerpo. Tendinitis tiene una hermana mayor llamada Coindritis, y en su momento tuvo una prima conocida como Apendicitis, pero al poco tiempo se fue de viaje y nunca regresó. Ni regresará. Tendinitis quizás se vaya también en algún momento, al menos así lo afirman los doctores. Y tendré que acompañar a Coindritis en su soledad, y ella a mí. Es una pena que me ocasione tanto dolor, pero al menos está mi brazo izquierdo.
1 comentario:
Gusanita a mi me duelen los pies, no me haces un masajito? Che al final ni opinaste del conflicto argentina/uruguay, vamos se valiente yo se que tu puedes hacer publica tu opinion del tema, vamos que ese gusanito vea la luz.
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