miércoles, junio 28, 2006

Conjeturas ópticas

Cuando las palabras son insuficientes, las imágenes se presentan como la correcta opción para expresar esa inmutabilidad llamada humanización...















domingo, junio 18, 2006

Peatones con peaje

Domingo a la hora 16 en Bv. Artigas y Martín García. Niños en la calle, parejas en un típico paseo dominical, adolescentes por doquier y ancianos aprovechando los tímidos rayos solares. Panorama propicio para disfrutar de la jornada ajeno a las exigencias rutinarias.
El plan: acompañar a una amiga, quien está concentrada en ponerme al día sobre lo que sucedió en la semana, al Hospital Policial. Pues bien, a lo lejos vislumbro un muchacho de caminar titubeante. Cambiar de acera parece imposible y hasta injusto. Logro ver el rostro del joven tambaleante a dos metros de distancia. De unos 20 años, estatura mediana, con una botella en la mano izquierda y evidente falta de higiene.
Nos impide el paso y, con sonrisa irónica de por medio, dice: “Les doy dos opciones: o me dan plata o les tiro lo que tengo en la botella y las prendo fuego”. Paralizadas, atónitas, impotentes. Mi amiga atina a responder que no tiene ni una sola moneda. Al ver que la movida no se le está haciendo tan fácil recurre a la típica amenaza. Saca el encendedor y deja escapar las siguientes palabras dirigiéndose a mí: “¿Pensás que no es en serio? Me dan plata o te quemo. Mirá que la quemo. ¿No me creés?”. Busco en mis bolsillos, le entrego el único billete que tengo: $ 20. Mientras se desarrolla esta situación, los transeúntes simulan sordera y ceguera temporaria.
El final podría ser distinto si no llevara dinero encima. En realidad, en muy pocas ocasiones decido caminar con algún billete o moneda. Ahora lo pienso dos veces cada vez que salgo a la calle. Pero no es una solución sino una salida pasajera. Los peatones también pagamos peaje a cambio de pseudo seguridad. ¿Y si lo que llevamos encima no es suficiente para el asaltante?