viernes, diciembre 02, 2005

Pasos cortos

Las personas que ingresan a la doble A (alcohólicos anónimos) cuentan con una lista de 10 pasos que deben cumplir. Aún no me considero alcohólica, espero que nunca suceda, pero desde hace algunos meses me identifico con uno de los pasos del decálogo.

Cuando abandonan el alcohol se les recomienda criar plantas y luego pasar a un ser vivo que requiera más atención y responsabilidad. Es decir, primero hay que ser capaz de que una planta viva por determinado tiempo y, si funciona, lo siguiente es encontrar una hermosa mascota. Si el animal también vive, están aptos para comenzar una relación amorosa. Bueno, desde que se fue mi hermana y vivo sola, tengo cuatro plantas a mi cargo. Una de ellas sobrevive como puede y debe ser una mala hierba porque nunca muere. Olvido regarla, cambiarla, mirarla... Aunque tengo dos favoritas: la tuna y el palo de agua (creo que es el nombre correcto). Hoy me considero tía, ya que mi adorada tuna “dio a luz” una hija preciosa llamada Flor. Es alta, delicada, liviana, maravillosa y de un rosa fuerte. Me encanta. Hasta le hablo a cada rato.
Todo hace suponer que puedo pasar a la siguiente etapa, criar una mascota. Pero está fuera de mi alcance porque me falta el dinero y el tiempo necesario. Y si no me encargo de un perro o un gato, ¿seré capaz de entablar una relación amorosa? Ay, me olvidaba..., no soy alcohólica. Supongo que no estoy forzada a cumplir a rajatabla el decálogo, ¿cierto?

Juro que lo prometo: más adelante les mostraré a mi sobrina.

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